A semejanza de un hombro-cabeza-hombro, se encuentran las figuras de dobles y triples techos/suelos.
Se trata también de figuras que suponen un cambio de tendencia, pero son más difíciles de identificar que las anteriores, y su fiabilidad es algo menor en cuanto a cumplimiento de objetivos.
El doble suelo está formado por dos mínimos significativos al mismo o aproximado nivel, en forma de “W”, separados entre sí por un número de barras indeterminado (normalmente no superior a 15, aunque no es regla segura). Al igual que en la figura del apartado anterior, existe una línea de resistencia, neck-line, que nos proporcionará el momento de terminación de la formación e inicio de la proyección alcista a considerar. Señala un cambio de tendencia de bajista a alcista. Esta línea es una recta horizontal que se traza partiendo del precio máximo de la parte central.

El doble techo está formado por dos máximos al mismo o aproximado nivel, en forma de “M”. Al igual que en la figura del apartado anterior, existe una línea de soporte, neck-line, que se traza desde el precio mínimo de la parte central, y que nos proporcionará el momento de terminación de la formación e inicio de la proyección bajista a considerar. Señala un cambio de tendencia de alcista a bajista.
En ambos casos, durante la elaboración de la segunda parte de la formación (segundo suelo o segundo techo), el volumen debe disminuir, y en el momento de la superación de la línea de disparo, sea soporte o resistencia (siempre denominada neck-line), se produce un fuerte aumento de volumen que confirma la ruptura.
También puede producirse un pull-back, o vuelta de nuevo dentro de la formación, cortando por segunda vez la línea de disparo. En este caso, esperaremos una nueva ruptura de forma rápida. Aunque en estas formaciones no es tan típico realizar el pull-back como en un hombrocabeza-hombro.
Por último, la proyección que debe alcanzarse tras la ruptura de la línea de disparo o neckline será el desarrollo de la amplitud de la formación en sentido contrario. En caso de un doble suelo, desarrollar al alza la distancia entre los dos mínimos y la neckline desde el punto de corte. En caso de un doble techo, desarrollar a la baja la distancia entre los dos máximos y la neckline desde el punto de corte.
Cuanto mayor sea el tiempo de formación de esta figura, en la misma proporción se desarrollará la proyección posterior.
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